domingo, 4 de noviembre de 2012

Disidentes republicanos intentan reiniciar la guerra con el asesinato de un funcionario de prisión

Black (izq.), Duffy (der.) y la escena de la muerte del funcionario en la autovía cerca a la pequeña ciudad de Lurgan
El asesinato del funcionario del prisión David Black en Irlanda del Norte muestra una vez más que los disidentes republicanos permanecen un grupo pequeño pero peligroso.
Black, un padre de dos hijos, fue matado a tiros el jueves mientras conducía al trabajo en la prisión Maghaberry por asesinos que adelantó su coche en un Toyota Camry matriculado en Dublín y abrió fuego con un Kalashnikov. 

Inicialmente se pensó que Black murió debido a tensiones en curso en Maghaberry entre funcionarios y internos republicanos que mantienen un protesta sucia (en la que los prisioneros se niegan a lavarse y embadurnan las paredes de sus celdas con excrementos). 

Pero aunque Black, de 53 años, fue miembro del Orden de Orange sectario, se consideró un 'screw' decente por la mayoría de los presos, a los cuales siempre trataba de manera educada.
La policía cree ahora que mataron a Black simplemente porque fue un blanco fácil. 

Había solicitado jubilación anticipada y fue evidente que sus asesinos habían observado su rutina. 

Por casualidad, su hijo Kyle pasó la escena del crimen media hora más tarde, pero pensó que no era nada más que un accidente de carretera común.

Se encontró el coche usado para matar el funcionario calcinado en Lurgan, una ciudad pequeña a unos 30km al sur de Belfast que alberga un puñado de fanáticos republicanos que en los últimos meses han unido con otro grupo escindido nuevo. 

El grupo, que paradójicamente se llama sencillamente el IRA, se compone de varias facciones como el IRA Auténtico, el Acción Republicana Contra Drogas y otros unidades antiguas del IRA Provisional del este del condado de Tyrone en el centro de Irlanda del Norte. 

Según inteligencia policial, ha seguido funcionarios de prisión y policías en las semanas pasadas para compilar expedientes, pero la muerte de Black es su primera acción violenta. 

Uno de los lideres del nuevo grupo es Colin Duffy, absuelto del atentado que mató a dos soldados británicos a principios del año en una emboscada en Belfast. 

Duffy también dio la oración fúnebre por Alan Ryan, asesinado a tiros en Dublin en agosto por narcotraficantes a quienes extorsionaba. 

Duffy y los otros de Lurgan están bajo una estrecha vigilancia en Irlanda del Norte, así que se cree que han traído aliados de Dublin para perpetrar el asesinato. 

En cambio, los del Norte apoyarán a los del IRA Auténtico allí en su guerra con las narcotraficantes de la ciudad. 

La venganza de los disidentes ha sido frustrada hasta ahora, porque los dos criminales que ordenaron la muerte de Ryan pasan la mayoría de su tiempo en el extranjero y vuelven a Irlanda en visitas relámpagos solo para supervisar sus operaciones ilícitas aquí. 

La policía norirlandesa ya ha detenido Duffy y otro disidente bien conocido sobre la muerte de Black, mientras otro fue interrogado por la policía en la República. 

Como siempre, el asesinato fue condenado por políticos de todos lados, incluso por Sinn Fein, el brazo político del ahora desbandado IRA Provisional, el grupo republicano más dominante durante los 30 años de los Troubles. 

Pero tendrá poco influencia en los disidentes, que consideran a sus antiguos colegas de la 'lucha armada' traidores.
Ya hay estrecha cooperación entre las autoridades de los dos lados de la frontera, pero tendrá que aumentar aún más para impedir que este grupo nuevo siga en su espiral de violencia.

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