domingo, 16 de diciembre de 2012

Mayoría protestante de Irlanda del Norte cae hasta sólo tres por ciento, pero aún hay poca probabilidad de ver una Irlanda unida

El 'muro de paz' entre católicos y protestantes en Belfast. La division de la isla parece tan enraizado como siempre
Nuevas estadísticas muestran que la mayoría protestante de Irlanda del Norte se ha reducido hasta su nivel más bajo histórico, pero la reunificación política de la isla sigue tan lejos como siempre.

Cifras del censo nacional del Reino Unido revelan que solo hay un tres por ciento más de protestantes que de católicos en la región cuya población unionista siempre se ha definido como británica en vez de irlandesa.

Para los no iniciados, Irlanda del Norte fue creada como una entidad artificial en 1921 tras la independencia del resto de la isla del imperio británico.

Está compuesta de los seis condados más septentrionales cuya mayoría presbiteriana e anglicana son los descendientes de colonizadores ingleses y escoces introducidos durante la Plantación de Ulster en 1609, lo que tuvo como objetivo la pacificación de lo que era hasta entonces la región más gaélica y más rebelde de Irlanda.

Su estatus político ha sido objeto de disputa violenta desde entonces.


Incluso la creación de Irlanda del Norte resultó en una guerra civil en el recién independizado sur - a ninguno de los rebeldes que lucharon contra los ingleses le gustó la idea de perder 'los seis condados'.

Pero a la vez muchos sabían que no pudieron enfrentar al ejercito británico y a los miles de unionistas bien armados (bien armados porque los autoridades habían permitido importar armas y municiones) en una guerra nueva. 

Los que aceptaron esta realidad cobraron ánimo por las promesas británicas de una comisión de frontera que la redibujaría y movería áreas con mayorías nacionalistas al sur, supuestamente dejando Irlanda del Norte una entidad económicamente inviable.

Sin embargo, esto nunca se materializó.

El censo, que también fue el primero que preguntó sobre nacionalidad, indicó que un 48 por ciento del pueblo de Irlanda del Norte son protestantes, y un 45 por ciento católicos.

Es un gran cambio desde los días de la mayoría protestante de dos terceras partes que existía en 1921, algo que motivó al nuevo primer ministro de la región autónoma, James Craig, a jactarse de que encabezó un "parlamento protestante para un pueblo protestante".

A primera vista, el sondeo parece confirmar la peor pesadilla de extremistas lealistas de que podrían ser superados en número por católicos con familias más grandes.

Pero la realidad es mucho más compleja y una estadística revelada que mientras el 48 por ciento de los encuestados se describen como británicos, solo un cuarto se consideran irlandeses.

El sueño de republicanos irlandeses puede acabar frustrado por su propio pueblo
La relación que muchos de la República tienen con sus homólogos nacionalistas norteños es curiosa.

En el extranjero, ambos se asocian y se describen como irlandeses.

Una encuesta realizada por el periódico Irish Times este año también mostró que una mayoría de 56 por ciento en la República quiere ver la isla reunificada.

Pero no cabe duda de que el conflicto largo y sangriento en el norte ha manchado la región y su gente hasta cierto punto.

Yo tengo una perspectiva diferente al joven promedio sureño, porque mi padre es de un pueblo cerca de la frontera, pero en la República es bastante común oír comentarios despreciativos sobre el norte y los norteños en general.

Francamente, todo el sectarismo que existe allí puede ser muy desesperante y mis contemporáneos están a menudo más interesados en el progreso de su equipo favorito del fútbol inglés que en los eventos de "allí arriba".

"No me importa una mierda el norte" y "los norteños son muy raros" son dos frases que he escuchado en mi propio círculo de amigos.

Un colega de Belfast me contó una vez que mientras las turbas lealistas atacaban los barrios católicos en el norte y el oeste de la ciudad en 1969, ellos vieron la República como un paraíso donde estarían seguros y libres de expresar su cultura irlandesa.

"Entonces, me mudé a Dublín, donde me llamaron un puto Nordie", añadió.

Equipos de fútbol gaélico de Irlanda del Norte también se han quejado de que han sido llamados 'Brits' cuando han venido al sur para jugar en el campeonato nacional en el que compiten todos los 32 condados de la isla.

Por otra parte, está la actitud de los nacionalistas norteños. Debido a la separación de la República y a haberse criado bajo un sistema educacional distinto, muchos se sienten tan alejados de los sureños como los sureños se sienten de ellos.

Y tal y como se insulta a los del norte con el término 'Brit', también ellos se refieren a los de la Republica como 'Free Staters'.

El Irish Free State (Estado Libre Irlandés) era el nombre oficial de los 26 condados después de independencia en 1921, y el uso despectivo de 'Free Stater' insinúa que los del sur traicionaron a sus compatriotas al otro lado de la frontera y los abandonaron a merced de los unionistas y a la discriminación desenfrenada de la nueva Irlanda del Norte.

Es ampliamente conocido que la reunificación llevaría con ella un coste enorme para ambos, el norte y el sur.

Irlanda del Norte es económicamente moribunda y es subvencionada por el Reino Unido con alrededor a €7,000 millones al año.

Es inconcebible que la República pudiera invertir el mismo importe en la región, en particular dado sus circunstancias actuales.

Esto afectaría al nivel de vida de todos en el norte, tanto de católicos como de protestantes.

Los católicos solían ser los intrusos en la sociedad norirlandesa, pero hoy en día tienen cada vez más un papel protagónico en su administración.

Una vez que te encuentras en una posición de poder, es muy difícil renunciar a ella.

Una vida cómoda de clase media tiende a hacer mella en el fervor patriótico.

Creo que se puede decir lo mismo de los de Sinn Fein, ahora los mandamases del norte, a pesar de sus llamadas constantes por una Irlanda unida.

Bertie Ahern, el ahora deshonrado ex primer ministro, dijo tras la firma del acuerdo de Viernes Santo que acabó con la campaña de 30 años del IRA que no cree que vea la isla reunificada en su vida. Es casi seguro que tiene razón.

Mientras el mundo se cambia y la necesidad de Europa de actuar como un bloque económico para asegurar su propia supervivencia aumenta, la cuestión de quien - Londres o Dublín - gobierna los seis condados de Irlanda del Norte se volverá cada vez menos importante de todos modos.

3 comentarios:

  1. Tampoco se puede obviar, que una parte de los "católicos" (pequeña pero no hay que despreciarla) son extranjeros, son ciudadanos que han llegado de europa y a estos no les importa nada la reunificación.

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    1. Tal vez, pero mas importante que el crecimiento de la poblacion catolica es el cambio de actitud entre ellos.

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  2. Es un artículo buenísimo que describe muy bien la situación de Irlanda de una forma muy objetiva.
    Vine a estudiar inglés con 13 años, ahora tengo 50 y soy un enamorado de Irlanda y de sus gentes.
    Espero que algún día la isla viva en paz y todos estén unidos, ya que el que vive en la isla de Irlanda es irlandés (aunque pueda ser más cosas, también británico). El problema tardará alguna generación en solucionarse, pero creo que al final Irlanda se unirá en un sólo país.

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